Capitalismo, Arte y Libertad

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La Liberté guidant le peuple, Eugène Delacroix 1830

Arturo Portillo

Miembro del Equipo de Bloggers de Estudiantes por la Libertad y Director Regional de Estudiantes por la Libertad México

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Se suele afirmar que el capitalismo y el libertarismo son opositores del arte y la cultura, que llevan toda la expresión humana al eco vulgar del consumo, o que su crítica a ciertos tipos de arte como el no-objetivo es evidencia de una falta de claridad y pasión, un tibio intacto.

   Cuesta trabajo visualizar a Ayn Rand admirando “La fuente” de Marcel Duchamp, pero podemos estar seguros de dos cosas. 1) Rand no promovería la censura de su obra. 2) Aplaudiría la capacidad del mercado de proveer al artista de los recursos que necesita para su expresión.

  Aquí es cuando justifico el segundo punto. Los grados de libertad conquistados por el hombre y el nivel de capitalismo contrastado con la época definieron desde la primera mitad del siglo XIX el surgimiento de los movimientos artísticos.

   El impresionismo, de la mano de uno de sus más célebres expositores independientes, Claude Monet, se transformó en la expresión de una era que rompía las fronteras del arte posible. Por medio de los avances tecnológicos, las escenas en campos abiertos con luz de día fueron posibles, la invención de pinturas sintéticas que resistían el óxido y el calor sin degradarse o perder su contraste dieron paso a una pintura superior, con texturas más suaves y dotadas de una saturación natural.

La rue montorgueil, Claude Monet 1878

   La estética fantástica que caracterizaba el barroco poco a poco se fue desechando como un embellecimiento injustificado, las escenas eran más rápidas y existía una conexión gradual entre las dimensiones de luz y los volúmenes de fondo. La revolución industrial le permitió al artista salir del oscuro taller donde se intentaba recrear la naturaleza del monocromatismo a la más pura imaginación, una percepción sintética de la realidad.

   Después de la ilustración, el artista era ya lo suficientemente libre para expresarse en el grado que las dimensiones de su capacidad le permitieran. Gracias al mercado, toda esta expresión se llevó bajo la estela reflejando tal cual impresión graduada, de ahí su nombre. Estas condiciones de liberalización de la técnica y distribución de herramientas artísticas a una escala nunca antes vista permitió la búsqueda del arte por voluntades que, dadas las condiciones del barroco, jamás se habrían materializado.

Cuando el mercado adoptó el Arte

Rueda de bicicleta, Marcel Duchamp 1951

El mercado popularizo el arte, lo volvió accesible a todos, sino su creación si bien su apreciación, distribuyendo obras que el mercado común podía comprender. El mercado creó el arte abstracto dotando de acceso al arte por primera vez a las personas comunes. La sociedad comprendió al arte como una extensión de la individualidad del artista que presentaba a la vista para su admiración y disfrute.

   Poco se legisló contra el hedonismo referente al arte dada la gran aceptación de la propiedad y naturaleza incorruptible del artista que, si bien no fue de lo más virtuosa bajo algunos criterios más conservadores, constituyó una disminución de la censura hacia un punto más lejano del origen.

Cuando el Estado adoptó el Arte

En cambio, cuando el Estado tiene nociones suficientes de sensibilidad artística – y de su increíble capacidad como medio de difusión de propaganda en masas- decide institucionalizar el Arte, convirtiéndolo en una herramienta  con todo su órgano burocrático, sus censuras y permisos.

   El más claro ejemplo de esto es el arte de la extinta Unión Soviética, la construcción del arte industrial bajo la perspectiva proletaria.

   El dirigente del partido comunista, Vladímir Lenin, descartó la posibilidad de criticar la estructura del arte contemporáneo al cuál calificaron de ser peligrosamente burgués e iniciaron su propio movimiento artístico llamado “realismo socialista” cuyo objetivo era representar la vida común de una Rusia proletaria, recientemente destrozada y con un latente fantasma agrario. Esta tarea estaba bajo la pesada mirada del Frente de Izquierdas de las Artes (Levy Front Iskusstv) concebido como un colectivo de críticos del arte aprobados por el Estado.

   La promoción del ahora “arte proletario” era un papel más del gobierno soviet, limitando el arte a la censura y el condicionamiento de la técnica y el espacio. Todo el arte era del dominio público por lo que se cuidó de más la expresión contenida en lienzo y dio como resultado el surgimiento de un grupo de artistas que esperaban ansiosamente los cambios de poderes, siendo hasta la década de los 80´s que los llamados “inconformistas” pudieron manifestarse.

Lenin en el Kremlin, Nikolai Nikolaevich Baskakov 1960

Trabajador del Dnieprostrói, Isaak Brodski 1922

   Un caso igualmente conocido es el de Corea del Norte dónde la regulación estatal llego al grado de prohibir la apreciación del arte no objetivo.

   La razón parte de los orígenes militares constitucionales de la cultura contemporánea norcoreana. Las autoridades en la escena consideran que el mundo sensible es lo único merecedor de apreciación y dominio, descartando por completo la posibilidad de la abstracción individual del espacio.

   El tema es un poco más complejo. El arte objetivo busca imitar la realidad. Si a ésta le añadimos un toque de propaganda político-militar, obtendremos la confrontación de un ambiente incierto, un lugar perfecto, un mundo feliz, sonrisas que después de observarlas 5 minutos comienzan a incomodar, una sustancia simple, un mundo que no reconocemos, una pausa y miramiento.

Afortunado, Kim Song Sik. Museo de Mansudae Pyonyang Fuente: Vice Magazine

Cosecha de los marineros, Ri Gyong Ju. Museo de Mansudae Pyonyang Fuente: Vice Magazine

   La libertad no es sólo una virtud, es el resultado de un ambiente que logró –en un mayor grado- contemplar al hombre como un individuo con ambiciones sociales. La relación entre la libertad, el capitalismo y el arte es más estrecha de lo que se cree.

   El arte no sólo imita a la vida, también refleja el grado de libertad en la misma.

 


Este artículo expresa únicamente la opinión del autor y no necesariamente la de la organización en su totalidad. Students For Liberty está comprometida con facilitar un diálogo amplio por la libertad, representando opiniones diversas. Si eres un estudiante interesado en presentar tu perspectiva en este blog, escríbele a la Editora en Jefe, de EsLibertad, Alejandra González, a [email protected]

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