Entrevista a Mauricio Alejandro Vázquez

La izquierda debería quemar las remeras de Marx porque le debe la vida a Gramsci


Brian Frojmowicz entrevista a Mauricio Alejandro Vázquez, Magister en Políticas Públicas por UTDT, y en Ciencias del Estado por UCEMA y Titulo de Honor en Ciencia Política por la Universidad de Buenos Aires.

Los últimos diecinueve años se ha desempeñado como docente y asesor de mandos gerenciales en el ámbito privado, y desarrollando políticas desde el poder legislativo nacional y ejecutivo nacional y provincial, en temáticas tan diversas como seguridad, defensa, salud y educación en el ámbito público.

Actualmente es docente de Teoría Política Clásica, Ética y Administración en UADE y Políticas Públicas en ESEADE


Brian Frojmowicz

Coordinador Local de EsLibertad Argentina


¿Dónde crees que reside la dificultad para transmitir las ideas de la libertad?

Primero quiero empezar con un paréntesis. El hecho de que un joven esté invirtiendo su tiempo en una entrevista sobre liberalismo, demuestra que de alguna manera están empezando a entrar las ideas (nuevamente). El liberalismo argentino de las últimas décadas fue sinónimo de personas mayores, carecía de juventud, a diferencia de la actualidad. Ahora, yendo a tu pregunta, el liberalismo presenta ciertos problemas. En primer lugar, el liberalismo y principalmente sus ideas económicas, son contraintuitivas. El ser humano tiende a hacer cuando tiene un problema. Yo tengo frío y prendo la calefacción, por ejemplo. Al plantear que restringirse en la acción es la solución a los problemas económicos, generará rechazo en aquellos que no comprenden conceptualmente algo como el orden espontáneo.

 

 

 

En segundo lugar, la voluntad de dominación es innata en el ser humano. La declaración de independencia de los Estados Unidos( 1776), por ejemplo, es una anomalía histórica. La idea de nacer libres e iguales, la no dominación sobre el otro, buscar la libertad en el mundo, etc., es una excepción histórica a la regla. Dicho suceso, empero, es un cúmulo de ideas que se venían gestando. Hobbes, a pesar de su postura a favor del Leviathan, es el primero que le habla al individuo. Si bien apoyaba a la monarquía, sufre los embates del clero y de los propios monarcas ya que la legitimación del poder hobbesiana deviene de la consideración de un nuevo sujeto histórico: los individuos. Ese acto, da comienzo a una corriente de pensamiento revolucionaria. SIn embargo, no dejan de ser ideas profundamente contraintuitivas.

Fijate vos en el fascismo. Se basa en una fuerte nostalgia por el pasado y la neurología cognitiva actual, confirma esa natural nostalgia por nuestros recuerdos pasados. Ahi tenes un ejemplo simple de que las ideas fascistas son intuitivas, a diferencia de progreso que propone el liberalismo. Otro ejemplo es la cerrazón de fronteras, el miedo al diferente. Es super natural. El homínido que se empezó a agrupar para defenderse de atacantes, aprendió a lo largo de miles de años de evolución, a desconfiar del distinto. El liberalismo genera un giro copernicano. El distinto aunque sea distinto goza de los mismo derechos en tanto es un individuo igual ante la ley. Es falso que lo instintivo sea buscar la libertad; es un pensamiento errado que muchos liberales sostienen. El ser humano necesita un protector desde sus comienzo como niño, un guía. El liberalismo propone la independencia. Ahí hay cosas difíciles de digerir para la mayoría. Pensá en Erich Fromm y lo que decía sobre el miedo a la libertad.

Por último, la izquierda es muchísimo mejor que nosotros en cuanto a lo propagandístico.

 

Muchos denominan al siglo XX, como el Siglo de los Totalitarismos. Es notorio, cómo el mundo post-totalitario, conservó remanentes de ese Estado todopoderoso y gigante. Estados Unidos, en los ’50, tenía muchos elementos de ese tinte.

Yo en algo difiero con ese postulado, La historia de la humanidad, es la historia de los totalitarismos, siempre que tomemos la expresión totalitarismo con cuidado, no técnicamente, sino como sinónimo de autoritarismo o libertades civiles profundamente disminuidas.

No es consecuencia de los Estados del Siglo XV o XVI la opresión sobre los individuos, sino que es muchos más antigua. Puede sonar duro, pero la historia leída en términos marxistas, no es tan ridícula si decimos que la historia puede entenderse en torno a la dinámica de opresores y oprimidos. El siglo XX, le aportó a eso la técnica devenida de la Revolución Industrial que hizo mucho más eficiente la capacidad de dominar. Hubo novedad en una historia continua de dominación sobre individuos. Lo paradójico en que en los últimos 300 años, estemos hablando de libertad. Yendo a tu pregunta, no se aprendió la lección. Terminada la Guerra ( segunda guerra mundial), cada uno contó una historia. Aparte, fijate en el New Deal. Es la vía de entrada del dirigismo a los Estados Unidos. Gabriel Zannoti siempre dice que 1776 comienza a morir tras la Guerra de Secesión. Es verdad que el norte era antiesclavista pero también luchaba por la imposición de Washington sobre el resto. La ilusión de libertad comienza a fallecer. La otra herida de muerte es el New Deal. El mundo al ver que la potencia mundial aplica dirigismo, no tiene los mismos incentivos a seguir el libre-mercado. Otro grave error, es el olvido de las generaciones. Hoy ya escucho venezolanos alabar a Chávez. Lo ven a Maduro pero no apuntan a la génesis. Otro ejemplo de un componente que es rastreable en toda la historia es el antisemitismo. Yo creo que no hemos aprendido la lección. En la crisis, el fascismo inherente al ser, retorna.

 

Hayek tiene un texto llamado Los Intelectuales y el Socialismo, donde afirma que al liberalismo le hace falta una utopía. ¿Coincidís con ese planteo?

Tengo que admitir que a mi la palabra utopía me genera conflicto en tanto su origen se halla en Moro, que proponía en utoṕía emparentada con el comunismo y la ingeniería social. La utopía está en que el individuo se libere de la opresión de otros individuos y colectivos. Yo ante una pregunta como la tuya, prefiero usar la palabra mística. En la actualidad, no tenemos ni una pizca. Somos muy malos comunicadores. Nos dejamos correr por una izquierda que nos llama: Chanchos Burgueses como sinónimo de acomodaticios, cuando el mayor individuo revolucionario es aquel burgués que decía que si bien no era nadie y no tenía un apellido importante, iba a llegar a todo. Novedad en la historia. Hubo violencia revolucionaria en 1830, 1848… Fue la revolución de los oprimidos por el yugo de aquellos que eran bendecidos por la Iglesia, linaje, etc. El problema reside en explicar el liberalismo sólo mediante lo económico. Los economistas son la base y son muy importantes pero la sociología, la política, son muy importantes también. Nadie va a ir a la guerra por el librecambio.

 

El liberalismo, ¿Confunde individualismo con atomismo?

Es una confusión lingüística. María Marty, con gran tino, dijo: Tenemos que hacer un colectivo de individuos. No veo el problema en esa afirmación. El Estado como ente es un problema epistemológico a atacar. ¿Qué es el Estado? Es un ente formado por individuos que usan el monopolio de la fuerza coercitiva hacia algún lugar. Ese ente podría estar dirigido por liberales que harían un uso minárquico de ese poder. Alguién va a ocupar ese rol de dirección. Para reducir el Estado a la mínima expresión, alguién debe comandarlo. La ideología está en el método. La cuestión pasa por cómo conducir esos colectivos y es un dilema no resuelto en el liberalismo. La unión hace la fuerza.

 

¿Qué opinás de las críticas liberales al liberalismo clásico y a la democracia liberal?

El concepto de democracia es muy complejo. Las preguntas acerca de la democracia tienen más de 2000 años. La República de Platón es consecuencia de la desconfianza que producía un gobierno basado en el demos. La democracia nació en una época donde la gente se miraba a la cara. Philip Zimbardo, un gran psicólogo, que ha estudiado el comportamiento de los colectivos de individuos bajo ciertas reglas de grupo supo afirmar que a menor interacción entre los sujetos,  mayor la probabilidad de crueldad hacia el otro. En otro términos, es más fácil el asesinato apretando un botón que frente a frente. Entonces, la democracia de masas en sí como problema, sumado a los medios masivos de comunicación, más la capacidad técnica de dominio actual y el Estado de Bienestar, forman un cóctel explosivo que la humanidad no comprende. Los liberales clásicos comprendieron la importancia de la democracia pero al mismo tiempo sus riesgos y por ellos crearon mecanismos como la división de poderes… es un sistema que debe seguir perfeccionándose. No llegamos al fin de la historia. La democracia liberal está siendo asesinada por el propio liberalismo y por fuerzas externas; creo que tiene fecha de vencimiento y cuando ese día llegue, nos vamos a lamentar.

 

Hay una palabra muy repetida en la academia: Neoliberalismo. ¿Existe ese concepto?

Claro que no. Existió irresponsabilidad. Ese concepto llega a la Argentina en los años 90. La primera presidencia de Menem fue en términos históricos el primer en casi 100 años en el que hubo algo de liberalismo. Pero fue “algo”, no todo. Él se atrevió a enfrentar al nacionalismo católico que se origina en el año 1928 a partir del miedo de las élites a lo diferente y eso te explica la historia argentina. Menem se proponía un cambio. Tocó intereses jodidos. Ese nacionalismo católico no se quedó de brazos cruzados. Activó su arma más letal que son los medios de comunicación. Ahí nació esa idea de neoliberalismo. Se ataba la corrupción, el fracaso económico y todo lo que te imagines con neoliberalismo. Menem aplicó un híbrido. Mirá el caso de las AFJP. Se privatizan las jubilaciones pero se obliga a las AFJP a comprar con 50% de su cartera, bonos del Estado. Ahi no tenes liberalismo pero le llenan la cabeza a la gente que eso fue neoliberalismo. Se intentaron políticas liberales, se mató la inflación pero la segunda presidencia de Menem fue populismo peronista clásico.

 

Están los años ’70 y hay mucha tela para cortar…

Hay mucha gente que quedó resentida y no en el sentido peyorativo. Válidamente resentida. Entre los métodos que usó la guerrilla y los que usó la dictadura para enfrentar la subversión, se cuentan muchas historias. Cada uno busca salir triunfador de esa historia. El liberalismo no justifica ninguna dictadura y tampoco valida el accionar de la guerrilla. Este tema podría estar ya saldado. El problema es que el kirchnerismo utilizó el discurso de los setenta para acumular poder. Hay un envenenamiento de resentimiento en la juventud que provoca que el ciclo continúe.

 

¿Qué te llevó al liberalismo?

Fahrenheit 451 de Ray Bradbury, a mis 16 años en unas vacaciones en Santa Teresita. La sensación de que el tipo se tenga que esconder para leer un libro me fue tremendamente emotiva. Ese libro sumado a que mi madre, a pesar de carecer de formación liberal, me crió diciéndome que los impuestos compulsivos eran un robo, que el Estado no podía andar regalando lo que no era de ellos y que no puede quitarte la posibilidad de la autodefensa. Otro libro que me pareció increíble fue El señor de las Moscas, un libro donde se demuestra la opresión del distinto, ese fascismo natural del que hablábamos al comienzo. 

 

 

¿Quién fue Gramsci en la historia?

No te sé decir en la historia porque es muy cambiante. En principio, la izquierda debería quemar las remeras de Marx porque le debe la vida a Gramsci. Marx afirmaba que la estructura de producción es prevalente sobre la superestructura cultural, lo cual Gramsci refuta. Y paradójicamente esta cuestión es algo que el liberalismo no comprende y por eso se la pasa hablando de economía. Desde la cárcel fascista, Gramsci, repiensa el marxismo y comprende la importancia del simbolismo y la lingüística. Gramsci surge con el proto-posmodernismo, la filosofía del lenguaje; un clima de época. El ser humano comprendió que el lenguaje no recrea la realidad sino la crea. Lo no enunciado no existe. Ahora bien, yo no conozco un hacha que no pueda ser usada por ambos contendientes. El liberalismo debe comprender la importancia del fenómeno lingüístico. Debemos comunicar mejor, persuadir. Persuadir no es engañar. Es presentar las cosas de modo de que sean mejor aceptadas. Nada más.

¿Sos escéptico ante el futuro o crees que organizaciones como SFL u otras, son señales de cambio?

Yo fui a un colegio militar y eso nunca te lo sacás de la cabeza. Los militares suelen ser buenos en armar planes. Una mala descripción del problema no te lleva nunca a la solución. Hoy estamos cerca de entender el problema; la descripción de muchos no es errada, pero es corta, parcial. Criticar a los políticos en sí es una definición que cierra puertas porque vamos a necesitar políticos liberales. Esa es una contradicción. Marx decía que la cosas caen por su contradicción al origen. Hoy todavía estamos en un Estado de zoncera. Estamos muchos mejor pero nos falta comprender quién es nuestro adversario de fondo. Yo como todo realista soy prudente. No puedo saber que va a pasar. Hago lo que puedo desde mi lugar. Debemos comprender que estamos pasando un momento donde las fuerzas que nos pueden llevar a casos como Venezuela, están muchísimo más fuertes que hace 4 años y ni hablar que hace 30. Pero son más difíciles de ver.

 


Este texto expresa únicamente la opinión del autor. Students For Liberty está comprometido con facilitar un diálogo amplio por la libertad, representando opiniones diversas. 

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