Una brújula para el pensamiento político liberal

Una brújula para el pensamiento político liberal


Esta vez, me dispongo a realizar algo distinto, este escrito está destinado mas que nada a liberales que se consideran como tales y tienen un planteamiento que es muy común por estos días, y ese es sobre la ubicación del liberalismo en la vertiente de las ideas y en la política. Me gustaría dar un poco de luz a la cuestión, realizando una exploración histórico-política de la evolución de la corriente liberal y dar conclusiones.


 

Elías Grandoli

Estudiante de Relaciones Internacionales


Para empezar, por el siglo XVIII, uno podía encontrar a liberales a la izquierda de movimientos o posiciones conservadoras. ¿Porque? Porque el movimiento liberal y el conjunto de ideas, eran anti-sistémicas y revolucionarias en dicho tiempo, tirar a la basura el sistema mercantilista inglés y buscar la apertura comercial, era un eje rector dentro de lo que por ejemplo eran los Padres Fundadores de la patria estadounidense. Entonces, se puede apreciar la apariencia de “izquierda” que pareciera tener el movimiento, y que la tenía, porque el cuestionar un sistema vigente en su totalidad y proponer algo completamente nuevo, era y es algo revolucionario.

Ahora, como bien dije al principio, hay una evolución histórico-política, la misma se produce nuevamente, con el surgimiento de una fuerte izquierda a partir de movimientos socialistas y comunistas en el siglo XIX que querían despedazar absolutamente todo lo que se había hecho hasta el momento, tanto por parte del liberalismo como de los conservadores. Esto depositó al movimiento liberal en el centro, alejados de los conservadores y alejados de los socialistas. Pero, en algún punto, hubo una conexión, débil en algunos lugares y fuerte en otros, entre los liberales y conservadores, por una simple razón, el enemigo de mi enemigo, es mi amigo. Veamos bien este razonamiento, los socialistas se habían convertido en una fuerza pujante y potente en muchos ámbitos y regiones del planeta, era obvia y por que no, lógica dicha alianza. Ya que no solamente los liberales habían demostrado la superioridad formidable de una economía abierta al comercio, sino que también, los conservadores ya no eran los mismos de antes y pasaron a ser más flexibles en cuanto a ciertas cuestiones relacionadas a la economía y un tanto sobre la política. También, los unía el espanto al ver el desastre potencial que podía llegar a ser (y lo fue) el socialismo aplicado hasta la última gota de su armazón teórico mediante regímenes autoritarios y totalitarios. Examinando también el otro lado de la moneda, podemos encontrar posiciones más a la izquierda, como los socialdemócratas, desencantados con el extremismo de la izquierda más dura y dispuestos a entablar relaciones con el centro.

Entonces, para terminar y entender, el liberalismo no es ninguna de las dos fuerzas, ni conservadores ni socialistas. Ahora, ¿Puede haber partidos políticos con una mezcolanza de ambas posturas liberal-progresista; liberal-conservadora?, la respuesta es, por supuesto, ya que la política no es posturas firmes y encapsuladas, muy por el contrario, es abierta de posiciones y pragmática, la política es, de masas y al serlo, no es muy inteligente utilizar purismos o purgas a la hora de establecer alianzas. El éxito reside en la apertura de ideas, no en el confinamiento hermético esperando morir.

 


Esta publicación representa únicamente las opiniones  del autor y no necesariamente la posición de Students For Liberty Inc.  En el Blog de Estudiantes por la Libertad abogamos por el respeto a la libertad de expresión y el debate de las ideas.

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